jueves, 16 de diciembre de 2010

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Miró Celia una rosa...

Esta entrada es solamente para compartir este poema de la peor,  pues me hubiera gustado vivir en esa época, ser monja, poder conocerla y morir joven... y por supuesto, llamarme Raymunda xD

Miró Celia una rosa que en el prado
ostentaba feliz la pompa vana
y con afeites de carmín y grana
bañaba alegre el rostro delicado;             
y dijo: "Goza, sin temor del hado,
el curso breve de tu edad lozana,
pues no podrá la muerte de mañana
quitarte lo que hubieres hoy gozado;             
y aunque llega la muerte presurosa
y tu fragante vida se te aleja,
no sientas el morir tan bella y moza:             
mira que la experiencia te conseja
que es fortuna morirte siendo hermosa
y no ver el ultraje de ser vieja."
                                                 
SJIC- la peor

8D

viernes, 5 de noviembre de 2010

INTENTANDO REDIMIR AL DISEÑO GRÁFICO

Por: Sofía Cruz Castañeda
Publicado en DITESO (Diseño, Tecnología y Sociedad), núm. 2, Universidad Autónoma Metropolitana, México, 2009, pp. 67-72.



Cierto día, de cuya fecha no quiero acordarme, me encontraba en la honorable plaza de Santo Domingo, esperando la entrega de unos recibos de honorarios que había ido a imprimir en calidad de urgentes. Mientras aguardaba pacientemente la foliación manual de doscientos cincuenta perentorios recibos, entré en shock cuando escuché, ante la pregunta de un señor que quería saber el costo de un ciento de tarjetas de presentación, la respuesta por parte de la encargada del local -depende si la quiere con diseño, si la quiere con logotipo o no…-

El hombre la miró con un gesto carente de comprensión y entonces la encargada sacó de entre una pila de papeles, una mica que protegía perfectamente una hoja tamaño carta, que evidenciaba impresos en color, todos los gráficos del clip art de Word, y aludiendo a cada uno de ellos, profería -mire, si quiere un logotipo para trabajos de plomería, le podemos poner una llave, una tuerca, este grifo, éste o este otro monito y para albañilería tengo estos ladrillos, le cuesta un poco más porque son a color, pero se ven más bonitas ¿no?...-

El señor asentía sonriendo placenteramente, como si estuviera frente a una pintura realista, mientras contemplaba el logotipo del monito musculoso con camisa remangada, que apoderóse de su mirada y finalmente, fue el seleccionado por su aspecto estético, para ser incluido en sus tarjetas de presentación. Prosiguió pues, interesado más que emocionado, eligiendo entre varios tipos de letras, el color de “las letras”  y decidiendo en qué parte de la tarjeta quería su “logotipo”.

El hecho de que este hombre pusiera en práctica su juicio del gusto no era el motivo por el cual yo estaba teniendo fuertes espasmos gastrointestinales, sino porque una vez más estaba siendo testigo de una fantasmagórica, caliginosa y descoyuntada comprensión que se tiene de lo que es el diseño gráfico.  En menos de veinte minutos el diseño gráfico había sido despojado de todo sentido, fue avasallado por el ejercicio del juicio del gusto de un individuo, como piedra angular para que éste y su autoridad moral, tomara la decisión de integrar en un formato de 9x5 cm, un gráfico policromático del banco de imágenes de Microsoft Word, además de escoger su ubicación y seleccionar una de dos opciones de tipografía, así como de elegir el tono de la misma, todo en pos de que se viera bonito.

No es mi intención rebatir lo bello como atributo de la comunicación en sus distintas manifestaciones y, ante todo, de la publicidad. El problema de diseño que quiero plantear no es de orden estético, cuyo vínculo con el diseño gráfico es evidente, sino la insipiente perspectiva que se tiene del diseño gráfico como actividad y como lenguaje.  Podemos encontrar una gran cantidad de textos que no titubean en hablar de la estética del diseño, sin embargo, se aborda al diseño gráfico desde una perspectiva que pareciera exclusivamente de mercadeo, publicitaria, de crear necesidades de consumo, de presentar estéticamente productos para venderlos, como si el diseño se redujese a un gestor del mal deseo platónico, que “[…] nace de la belleza infusa en lo sensible, y vive en el reino de los sentidos, el mal deseo no conduce a la idea sino a la satisfacción carnal del deseo.” [AUMONT: 2001, 153]

Mi planteamiento atañe precisamente a la concepción y entendimiento del Diseño Gráfico como una actividad multidisciplinaria, que puede incursionar no sólo en la publicidad, sino que existen otras prioridades (socioculturales, ecológicas, de educación, etc.), donde el diseño gráfico también puede encontrar un gran campo de acción y donde tiene una importancia fundamental. Como afirman Enrique Dussel y Jorge Sánchez de Antuñano “Querer hacer del diseño una actividad tecnológica o artística exclusivamente es no comprender su sentido.  El diseño es un acto distinto, propio, integrado, científico-tecnológico-estético: una tecnología estética-operacional o una operación estético-tecnológica sui generis.  Diseñar es un acto relativo a una totalidad cultural (económica, política, sociopsicológica, etc.), dentro de la cual se encuentra.” [DUSSEL: 1993, 192]

Para que se acepte al diseño gráfico como una actividad verdadera, se debe primero tener una concepción clara de esta actividad, empezando por quien la realiza, es decir, el diseñador gráfico.  Pero ¿sabe el diseñador gráfico esto?  El problema radica en que incluso muchos diseñadores gráficos no saben o no pueden definir con claridad lo que hacen, por ende, menos alguien que no es diseñador gráfico.

Mi interés en este tema me ha llevado a navegar por la web también, buscando una luz, tal vez una señal, un llamado divino, ¡algo!  Todo en pos de redimir a la comunidad diseñil…y me he topado con una gigantesca lista de sitios que publican tips para manejar paquetería de diseño, otros que promueven sus servicios como despachos multitask, de escuelas que cuentan con la carrera de diseño gráfico y de muchos más que ofrecen free clip art para diseñadores, es decir: gráficos estáticos y animados, familias tipográficas y tutoriales; solamente unos cuantos (tristemente, pocos en español) con contenido analítico y crítico acerca del diseño gráfico como disciplina.

Lo que está más que claro es que tanto diseñadores como no diseñadores, parecemos tener una comprensión confusa del diseño gráfico, la explicación de lo que hacemos tiende a girar constantemente en torno a lo bonito y a lo visible. Aunque el libro de Forbes se refiera exclusivamente al ámbito de la publicidad, contiene una analogía del diseño gráfico que me parece bastante acertada: “El diseño gráfico no es un postre, es lo que provoca que sientas hambre. Y un buen contenido gráfico debe proveer con todos los requerimientos nutricionales y despertar el deseo de repetir el platillo.” [FORBES: 2000, 41]  En otras palabras, es “menos maquillaje y más hacer por dar existencia material (hacer visible) a un invisible y asignarle una fuerza milagrosa.” [AUMONT: 2001, 16]  Dice Antonio Aguilar Rivera, que el mago renacentista no se ha ido, sólo se ha transformado en manipulador contemporáneo. Considero que el entendimiento del diseño gráfico es más equiparable al poder teológico-monárquico que se ha servido con gran frecuencia de imágenes y de su poder de seducción, sólo que el diseñador crea los vitrales también y hace por que estos sean socialmente identificables.  Así, el diseño gràfico, reivindica, como la pintura realista, “la construcción de un mundo imaginario que produce un fuerte efecto de realidad.” [AUMONT: 2001, 157]

Marina Garone plantea algunos elementos que nos dan una idea del estado actual del diseño, ella señala una falta de reflexión teórica, la mayor parte de la investigación y producción bibliográfica (y en internet), aborda temas relacionados con materiales y procesos de producción o son estudios de casos específicos.  Otra cuestiòn que observa es la falta de una metodología propia, “[…]la carencia de un método universable a los diseñadores ha llevado a dos enfoques que discrepan entre sí, la mimética, que adopta literalmente los criterios de otras disciplinas, que argumenta el diseño mediante aspectos tecnológicos o artísticos; y otro que obedece a las exigencias de una funcionalidad comercial.” [MARGOLÍN: 2001, 83]  También señala la falta de nexos interdisciplinarios con aquellos que estudian la cultura, y el desdibujamiento del perfil profesional del diseñador, ni los usuarios ni nosotros reconocemos con claridad las capacidades reales del diseño.

El diseñador gráfico debe ser responsable de conocer y ejercer su profesión, debe saber expresar esa actividad que realiza, así como el médico o el abogado definen claramente a qué se dedican, cuál es su labor, el diseñador gráfico debe ser digno y respetuoso hacia esa, su actividad. ¿Para qué? Para que pase de ser referido como al que desde chiquito le gustaba dibujar, como el que es tan ocurrente, como el que parece que trabajara en el tianguis y hay que regatearle, para que una noche antes de la entrega no le pidan que cambie una frase que ya convirtió en curvas, para que no le digan que cobra mucho por sus dibujitos, para que rebase las superpobladas aspiraciones de estudiar diseño para trabajar en BBDO o en McAnn, para que reconozca y elija de entre varias opciones, la que más le atraiga para laborar.  Muchos estudiantes de diseño gráfico, aseveran tener claro dónde quieren trabajar, al egresar de la Universidad sólo unos cuantos estarán haciendo lo que les convence y gusta, otros muchos estarán talacheando para pagar su auto y su nueva (pero clásica) MAC, siempre “bien vista” en el medio diseñil.  Todo en pos de hacer “gala de su gusto como hecho social y sujetos al estatus social que éste les brinda.” [AUMONT: 2001, 91]

Así, mi visita a la plaza de Santo Domingo, me ha exhortado a hacer más que una mera experiencia catártica, una reflexión en pos de evidenciar al diseño gráfico como una actividad multidisciplinaria promovida por una necesidad social, cuya finalidad es obtener un producto (material o no), que comunique lingüística y visualmente un mensaje a un preceptor en específico; que se entienda y asuma como una disciplina donde la técnica y los objetivos que se persigan, los dictará o determinará el contexto en el que se desarrolle, donde más que considerar al diseño gráfico como un dominio de aspectos técnicos y formales, pueda ser señalado como un discurso, como un lenguaje que puede intervenir e incursionar en cualquier área que se pueda pensar, siempre y cuando haya un motivo para diseñar. Y que todo ello, nos lleve a concluir que los diseñadores gráficos debemos concientizar que el centro medular de nuestra actividad es el análisis: tener un ojo crítico, es decir, un ojo observador y aguzado, y pertinentemente, también habría que hacer por tener una mente crítica, capaz de evaluar y formular juicios; y de igual manera, reconocer que existe la opción de que nuestros diseños puedan ser críticos, que puedan hacer patente una postura en contra de que el diseño se perciba en un ambiente netamente comercial y en pro de un diseño verdaderamente metadisciplinario que logre la integración real de forma, contenido, tecnología y medios, la originalidad de una visión independiente, bien informada y argumentada, que refleje un saber hacer del diseñador gráfico.  En otras palabras, un honesto dominio de ojo, mente, mano.



BIBLIOGRAFÍA:


• AUMONT, Jacques, La estética hoy, Madrid, CATEDRA, 1998.
• MARGOLIN, Víctor y et. al, Antología de diseño, México, DESIGNIO TEMAS, 2001.
• DUSSEL, Enrique y Jorge Sánchez de Antuñano, DISEÑO. Arte y Función, México, UAM-A, 1993.
• FORBES, Thom, Webworks: advertising, Massachusetts, Rockport, 2000.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Haz que vean lo mejor de ti... el fusil de children see. children do.

Un viernes común y corriente ...muy corriente


Hoy regresaba plácidamente como a 10km/hr por la lateral del Circuito Interior, después de haber logrado sobrevivir al periférico enchamucado por Peña Nieto, me disponía a ingresar a los carriles centrales –a la altura de Chapultepec-, muy cantadora y deseosa de llegar por fin a mi casa...  una damita no me dejó pasar, se lo pedí con la respectiva e ignorada direccional y toda muy amable yo, hasta le sonreí y le hice ojitos como el gato de Shrek, mientras con la mano le hacía la seña de "por faaaaaaaaa déjameee pasaaaar ¿¿¿¿síiiiiiiiiii????"... y pues no, mis habilidades seductoras fueron aniquiladas con su dulce respuesta, mientras aceleraba y frenaba con vehemencia y demencia su "vochito" tratando de hacerse uno con el auto de adelante, se contorsionó para asomarse un poco excitada por la ventana del copiloto, con la cara desencajada  y con una tierna voz aguardientosa me gritaba "¡fóooormateee, fóooormateeeee!" -¿p’os dónde más hay que formarse, si ya vengo formada para entrar de la lateral?- me cuestioné un poco confundida. O__o  -…tal vez me perdí de algún trámite-

Después, un don harto amable me dejó pasar y por causas y azares quedé atrás de la damita, ella iba haciéndome señas por el retrovisor -de esas que no son muy cordiales-, haciendo alarde de mi control mental y de mi madurez emocional, continué mi camino ingnorándola, hasta que más adelante decidí cambiarme de carril para esquivar a los que dan vuelta en Benjamín Franklin... y gracias a la morenaza, avancé más rápido (a 20km/hr jaja) y al rato sorpresivamente me alcanzó la mentada damita, para gritarme cositas que no me dejó escuchar la bicha, entretanto su inocente hijita -como de 6 años de edad- con mirada feroz, suspendía sus traguitos de Pau-pau para enseñarme la lengua violeta.  ¡¡caray, parecía que estaba viviendo en el comercial que se fusilaron el DIF y Once TV de "children see. children do" o un mismísimo exorcismo!!

Al entrar en Av. Revolución, pude percatarme por el retrovisor, que la alterada damita zigzagueaba buscando alcanzarme ¡y lo logró! La tenaz muchacha se me emparejó por la izquierda y de sus finos labios me dedicó un fogoso “¡¡¡hijadeturepuuutamaaaadreeeeeeeeee!!!!”  …he de mencionar que eso, lejos de insultarme –jamás me tomo personal esos insulsos vituperillos-, me fascina; ser testigo de cómo se dislocan los automovilistas provoca en mí un placer malsano y quisiera que durara más, llevarlos al límite y observar cómo son víctimas de ellos mismos –no lo recomiendo hacer, puede resultar peligroso, pero esa, es otra historia -, así es que ya no pude más, no pude evitar caer en la efervescente tentación que goza mi no muy pequeña inmadurez, me confieso culpable, me rendí a la tentación indescriptible que se gesta en mi estómago cuando ya se les llenó el buche de piedritas, le sonreí mientras de mi boca emanaba la maravillosa y mágica frase que altera a cualquier damita de esa calaña “¡por eso estás fea y arrugada!”, le lancé su respectivo beso y seguí avanzando, mientras por el espejo lateral observaba su carita de sorpresa, enmudecida, tal vez empezando a maquinar su siguiente movimiento.

Antes de cruzar Viaducto, volví a vislumbrar un familiar zigzagueo -¡qué energía de mujer!-, se me emparejó para gritar algo que tampoco entendí, pues cuando se me acercó, subí el vidrio y continué cantando con Bebe, de reojo observé que la damita estaba completamente descompuesta, gritaba como enloquecida, me señalaba sus arruguitas, literalmente se aventaba hacia la ventana y hacía señas para que volteara -¡benditos lentes para el sol, dejan ver tantas cosas!- y cuando percibí su intención de dar vuelta en Viaducto -ya voy conociendo a este tipo de doñas, son muy predecibles, por eso subí el vidrio- aventó “algo” con intención de darle a mi auto y acto seguido, la niña soltó un grito desesperado, lleno de desolación, que se alejó junto con el zigzagueo rumbo al oriente de la ciudad…

Por el espejo lateral observé que lo que encontró a la mano para agredirme fue el Pau-pau que iba tomando su hija, que con poco tino y mucha ira, el violáceo contenido se fue a embarrar en el cofre del auto de atrás, dejando a merced de los demás autos, el envase del sonriente tucán. Con esa imagen que me brindó el espejo, se reveló ante mí la triste causa de aquel pueril grito desgarrado.

Callé a Bebe, y en silencio continué mi camino hacia el sur, pensando en aquella damita culebreando su rumbo, amenizado con los chillidos de su sedienta querubina. ¡Me propongo para otra ocasión, exhortar a mi inmadurez a no repartir besos ni frases que alimenten la frustración de personas que lleven infantes! :S 

jueves, 26 de agosto de 2010

Yo confieso: vivo en la Castañeda :S

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Mientras me dispongo a preparar un sandwich para la hora del almuerzo, tocan el timbre, nadie contesta por el interfono, oigo muchas voces que no logro entender qué dicen y acto seguido escucho algo parecido a un azotón de puerta y vidrios rotos dentro del edificio… abro la puerta del departamento y lo primero que veo es un policía bajando por las escaleras, al mismo tiempo que mi sentido del olfato detecta un desagradable olor a humo.

Y como nunca he escuchado un balazo tan cerca, mucho menos lo he olido… pues fue en lo primero que pensé: policía más olor a humo igual a ¡un balazo! Disculpen a mi ágil raciocinio. ¡No hombre! lo bueno es que desde hace mucho no veo la tele ni mucho menos esos noticieros que esas dos, tan prestigiosas y confiables televisoras nacionales transmiten… ¡con mi mente basta y sobra!

-¿a quién mataron? ¿a quién asaltaron?- Se pregunta mi catastrófica persona mientras me meto, recojo a Lola, mi teléfono celular y ya frente a la puerta, dudo si abrir o no, porque ¿¡qué tal si hay más balazos!?

Hago acopio de valor y decido salir -sin Lola para asegurarme que no hay peligro- me abro paso entre unos seis o siete policías que suben y bajan muy serios ellos, sin mirar al rededor, muy concentrados en su ardua labor, miro hacia arriba y veo una espesa nube de humo, -¡¡¡peligro de incendio!!!- pienso un poco alarmada y muy confundida por la presencia policiaca, regreso por Lola, a lo lejos escucho una voz familiar, viene del lobby ¡es una de mis vecinas! Bajo empujada por el humo y por el morbo, que a veces es más espeso.

-¿Qué pasó?- pregunto un poco aliviada al ver que no había peligro, pues ya estaban en la recapitulación la portera y la vecina -¡“adoptada” dejó comida en la estufa y se estaba quemando su departamento! ¡no hay nadie, dejó su comida y se fue!- declara la vecina toda alterada y asustada mientras me muestra sus manos temblorosas, consecuencia de la angustia que vivió. Los policías siguen subiendo, bajando y tosiendo, -mi esposo ya subió a cerrar las llaves del gas- comenta la lívida portera, regreso a Lola a la casa, subo un cinco escalones y alcanzo a ver que “adoptada” se quedó sin puerta, los policías la tiraron. El administrador, el hombrecito japonés, regordete, bajito, macho y misógino, que es vecino de piso de “adoptada”, está ahí, paradito entre su departamento y el de “adoptada”, callado, azorado, también tose y tampoco se percata de mi presencia, está observando al vacío, al infinito, entre los pedazos de yeso y madera que hay en el piso.

Regreso al lobby, entre los policías que no dejan de subir y bajar ¡caray! ¿¿¿cómo se apagan??? -¿quién se dio cuenta?- pregunto por preguntar, sin saber para qué quiero saber eso, simplemente salió de mi boca así -no sabemos, simplemente empezaron a tocar todos los timbres pidiendo que dejáramos entrar a la policía- dice la vecina –pero cuando me asomé, ya estaban todos adentro-.

La puerta del lobby está abierta, ahí me doy cuenta que los policías no solo suben y bajan, también salen y entran, la gente que camina por la calle, no puede evitar asomarse, algunos más discretos que otros, pero todos miran; las vecinas de la casa de en frente ya están en la puerta mirando hacia el edificio humeante y humorístico.

Llegan los bomberos, estacionan su camionsote frente al lobby, con sus sirenas casi tan pitudas como la voz de mi vecina, con sus torretas giratorias encendidas, ellos portando sus trajes y cascos, entran sin voltear a vernos, muy rápido y muy serios, afuera se escucha un rechinido de llantas y más vidrios rotos, el último bombero en subir, sale del trance voltea hacia nosotras y pregunta un tanto temeroso -¿el camión?- a lo que la portera le responde –sí, el espejo, fue un micro …¡y ya se vaaaaaa!- mientras atrás de la voz de la portera, se escuchan vidrios que machaca el micro en su huida.

Al bombero se le olvida la emergencia, baja corriendo las escaleras y sale a la calle a ver cómo se va el micro, uno de los policías que ya estaba afuera, para tranquilizarlo le enseña su libretita donde anotó las placas, mientras por radio se las dicta a un compa, el bombero entra en trance nuevamente y sube serio y rápido para alcanzar a sus compañeros al departamento de la emergencia –todo en cuestión de un minuto ¿eh?- y yo ¡en primera fila nuevamente! Me asomo a la calle y tres cuadras adelante ¡¡toma, toma, toma!! ¡el microbusero prófugo es aprehendido por una patrulla! ¡Juro que quise aplaudir!

-¿Está pasando realmente todo esto?- introspectiva me pregunto, con unas ganas inconmensurables de carcajearme en medio de tanta tragedia, pero me contengo, pues seguía la calamidad, ahora ¡adentro y afuera del edificio!

Seguimos en el lobby especulando y remembrando las experiencias de vida que nos ha legado “adoptada”, así recordamos cuando explotó su cocina por dejar abiertas las llaves del gas y la calle se alfombró de vidrios, cuando ha dejado su auto encendido por más de una hora dentro de la cochera, cuando a sus hijos los gremlins, los han tenido que descolgar de los barrotes de las ventanas o del balcón por una atenta invitación de algún samaritano automovilista que transita por Patriotismo, cuando inundó su baño y el agua encontró salida por la lámpara del mío. Mientras, las vecinas de la casa de en frente siguen mirando hacia la entrada abierta del lobby del edificio, cuchichean entre ellas, no pueden más, es demasiado para ellas, ¡ya no aguantan! una de ellas se decide, cruza la calle y se dirige a mí -¿pasó algún accidente?- pregunta “preocupada” la morbosa vecina, yo pretendo no darme cuenta que fue presa del morbo –una vecina dejó cocinando algo y se quemó, pero ya pasó, muchas gracias por tu preocupación- le contesto amablemente. Desilusionada y sin decir nada, la vecina se retira hacia el otro lado de la calle, ¡pobre! no lleva buen material para sus comadres.

Justo cuando nos estamos despidiendo, hace su entrada triunfal “adoptada” y sus gremlins, por los uniformes y las mochilas, asumo que fue por ellos a la escuela. Nos mira de reojo y sin pronunciar palabra alguna emprende la retirada hacia su departamento cuando abruptamente la impaciente portera se dirige a ella –señora, algo en su cocina se estaba quemando y vinieron los policías y los bomberos- “adoptada” se detiene y voltea a ver a la portera, la imagen se congela cuando ella está por subir otro escalón, se hace el silencio por unos segundos -¿qué se quemó?- cuestiona “adoptada” –no sé, yo no entré, pero dijeron que era algo que estaba cocinando- responde la portera –no, yo no cociné nada- replica “adoptada”, mientras las otras observamos la escena, espectantes de su reacción, –pues tuvieron que tirar su puerta para entrar, ya ve que yo no tengo llave- la portera continúa dando parte de los sucedido a “adoptada” -¿a poco?- “adoptada” pregunta incrédula -sí, había mucho humo y salía de su casa- insiste la portera -¿a poco?- repite en automático “adoptada”, como si le estuvieran diciendo que hicieron pollo rostizado para la comida… -gracias Liz, ahorita veo qué pasó- concluye “adoptada” y se descongela la imagen del escalón para continuar ascendiendo hacia su departamento sin puerta.

Ya nos íbamos, pero no lo hicimos, seguimos en el lobby, mirándonos unas a otras, ninguna puede creer la reacción de “adoptada”, o mejor dicho, la nula reacción que tuvo, cuando súbitamente se escucha un grito desgarrador que proviene de arriba y de la misma garganta de “adoptada” -¡¡¡Elizabeeeeeeeeeeeeeeeeeeth!!!-

La portera responde al llamado desaforado y sube hacia el departamento, nuevamente en el lobby se hace un gran silencio, donde otra vez, solo cruzamos miradas, tras unos minutos de espera, baja la portera para dar el informe oficial –dice “adoptada” que no pasó nada, que su cocina no se quemó, que está igual de limpia que cuando la dejó, que solo se chamuscó un bistec y que Francisco le ponga su puerta-

Así fue, así es que me reincorporo a la tarea de concluir el sandwich que dejé a medias ¡por un pedazo chamuscado de bistec!


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“¿¿¿Qué harías si descubres que se te chamuscó el bisteeeeeee????
¡¡¡Que paaaasee la adoptaaaadaaaaaa!!!
¡¡¡¡Que corra el videoooteeeeeiii !!!”



domingo, 22 de agosto de 2010

¿¿Bailando bajo la lluvia??



¡Oh, qué nostálgicos, románticos y empalagosos le parecen a algunos estos días lluviosos!

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¡Mh! ¡Les encanta el olor a pasto mojado!
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¡Ah! ¡Qué belleza de cielo, tan real, tan nublado, tan de película londinense!
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¡No! No señores, no es lindo que aquí, si se moja el pasto, huele a caca mojada ¡por aquellas personas que aún se rehusan a recoger la suciedad de sus perros! Aquí pululan dueños de perros de todas clases –los dueños y los perros- y en su mayoría, se hacen los que la virgen les habla cuando su perro terminó de pujar, para continuar con su paseo matutino, vespertino y/o nocturno, da igual, no hay diferencia. Y señores, no estoy hablando exclusivamente de un barrio como Santa Julia o Peralvillo, estoy hablando de colonias como la Condesa, la Nápoles, la del Valle y aledañas ¡donde las heces caninas no distinguen clases y parecen democráticas minas en las banquetas de todos lados! ...¡¡Y si llueve, se vuelve como el baño de secundaria de una película de Gloria Trevi!!
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No es nada exquisito que para cruzar Patriotismo la gente tenga que dar dos patrióticas zancadas desgarradoras de ingles ni que los autos pasen por los charcos y mojen a los peatones que, os juro, no disfrutan de estos días lluviosos. No es nada bonito andar recogiéndose los pantalones para que no se mojen de abajo mientras en un malabarismo medio chambón, sostienes el paraguas y demás bultos que traes, tampoco es lindo manejar tu auto sorteando y cayendo en tantos hoyos ¡y abismos! que se hacen en las calles ni que se descompongan los semáforos de las chulas avenidas encharcadas e inundadas de la ciudad porque sus puercos habitantes tapan las coladeras con tanta basura que tiran, y lo peor...es tristísimo lo que las lluvias pueden provocar a tantas y tantísimas viviendas de gente humilde!
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Además, aquí si llueve, en algún lado se irá la luz invariablemente ...y si dura el apagón más de treinta minutos ¡¡¡la "empresa de clase mundial" no podrá hacer nada!!! repito, como dice Yaya, repiiiiiiiitoo: ME CHOCAN LOS DIAS LLUVIOSOS EN EL DEFECTUOSO!!!! ¡¡¡va una trompetilla para los días lluviosos del tercer mundo!!!!


jueves, 10 de junio de 2010

África 2010


Esto lo hice pensando en el gran distractor que es el fútbol y en especial la copa mundial... No tengo nada en contra de este deporte, simplemente me enferma (jajaja)...
Decía, me enferma el hecho de que sea utilizado para distraer a la gente de los problemas que acontecen en el mundo. Yo entiendo y estoy totalmente de acuerdo en que debe haber entretenimiento para todos, es como un derecho y la gente debe disfrutar de cosas así, pero no para olvidar o ignorar lo demás :S Y mucho menos si los gobiernos o los que ostentan el poder, lo utilizan para hacer sus cochinadas mientras la gente está embebida. Lo que muchos deberían concientizar es esto, disfrutar y no ignorar ¡he dicho!

martes, 8 de junio de 2010




Esta niña, el grupo, la canción, el video... me pongo de pie ante todos ellos :D y en seguida les dejo mi homenaje, en lo que sigo buscando mi carpeta con las imágenes que iba a subir :S

jueves, 29 de abril de 2010

otro corte XD

He aquí la recién parida antología de cuento breve de Palabras y Plumas Editores, compilada por Susana Arroyo Furphy y Herlinda Dabbah Mustri C:

La presentación fue nuevamente en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM el pasado 27 de abril... y habrá que observar hacia dónde se va haciendo camino al andar ;}

En esta ocasión, tambén participo con otro cuento: Huellas y proyecciones que no esperan.

sábado, 27 de febrero de 2010

CORTE COMERCIAL... Je


Esta oriunda y residente de la ciudad de México, perteneciente a la generación X, profesora, miss, docente, Diseñadora de la comunicación gráfica, Maestra en creatividad para el Diseño, caprichornia-ariana, fantasiosa, catastrófica, ácida, lúdica, eterna e insaciable estudiante, gran admiradora del adulto mayor, curiosa y observadora engolosinada de la vida y de la gente... esta misma ahora les presenta un comercial (jajajaja): Recuentos Urbanos, antología de cuento breve de Palabras y Plumas Editores, compilado por Herlinda Dabbah Mustri y Susana Arroyo-Furphy...

...ahí está Mía, mi cuento :)